Argentine San Lorenzo's coach Diego Aguirre gestures during their Copa Libertadores 2017 group 4 football match against Atletico Paranaense at Pedro Bidegain stadium in Buenos Aires, Argentina, on March 15, 2017. / AFP PHOTO / JUAN MABROMATA (Photo credit should read JUAN MABROMATA/AFP/Getty Images)

Propuso, propuso y propuso. Aun así, San Lorenzo no pudo quedarse con el triunfo ante Paranaense y suma su décima derrota CONSECUTIVA por Copa Libertadores. Y encima, ganó la Uv. Católica (todos con menos San Lorenzo en su grupo). ¿Qué está fallando?

San Lorenzo salió a ganar el partido, no quedan dudas. Con el más del 60% de posesión y atacando durante todo el partido, no pudo hacerla entrar.

Un Paranaense que vino a buscar el punto, un equipo de lo más débil que he visto, convirtió el gol y mandó a sus 11 players a defender a campo propio. Si bien ambos cuadros tuvieron oportunidades clarísimas para convertir, el Cuervo triplicó las chances del equipo brazuca.

¿Entonces? ¿Por qué el marcador quedó 0 – 1 abajo para el local si tan dominante fue? Simple, un conjunto de factores, que van desde Aguirre y sus caprichitos hasta el bajo nivel de algunos jugadores que hasta 6 meses atrás, eran fundamentales en el funcionamiento del equipo (Caso Ortigoza, Angeleri, Cerutti, Belluschi).

El primer tiempo estuvo parejo, si bien ellos nos convierten un gol tempranero, San Lorenzo supo reaccionar y mediante pases pudo llegar al área e incluso, dispararle de afuera en 4 oportunidades. Pero claro, seguíamos abajo y la pelota no quería entrar.

Lo peor del primer tiempo fue Corujo (in love with Aguirre): lo desbordaron casi todas las veces que el rival propuso atacar, tuvo culpa en el gol al esperar que su marca tire el centro y no se cerraba cuando Angeleri se adelantaba. El capricho de Aguirre, que fue silbado en pleno partido volvió a demostrar que está más para la correa que para la cancha.

En el segundo tiempo, el DT saca a Mathías Corujo y pone a Botta, así San Lorenzo quedaba con línea de 3 abajo e iba a buscar el partido. Fue una buena decisión de Aguirre, quien asumía las consecuencias: podía terminar como estaba, comernos 3 goles, o hacerles 1.

Atacando siempre más que desprolijamente, San Lorenzo tuvo la pelota casi todo el segundo tiempo y generó muchísimas ocasiones, pero igualmente no entró. Tampoco pudieron analizar que tirar centros no nos convenía ya que el rival poseía defensores altísimos, entre ellos, un pelado que sacó hasta lo que no pudo con la cabeza.

San Lorenzo intentaba y seguía intentando, con un árbitro que poco ayudaba (de nivel espantoso), y la pelota seguía sin entrar. En un momento llegó la pena máxima en favor al Cicló, Blandi tomó la pelota y con más miedo que confianza, erró (para nuestra suerte, el gordo se lesionó 2 minutos antes y tuvo que salir, y por más que no sea infalible, en mi opinión, quizá garantizaba el gol más que 9, quien sabe).

De más está decir que estoy podrido de quedar afuera de esta copa del orto (en el buen sentido), de seguir jugando a nada y apostarlo todo a la suerte. Con un plantel sin recambio (sólo los pibes), al que desarmaron vendiendo 3 titulares y trayendo a 1 solo y ni siquiera de características similares, se torna todo más difícil. Con un DT necio y cagón, que al finalizar el partido exclama que “Corujo tuvo un partido aceptable” cuando fue un mismísimo desastre, que no es capaz de diagramar y plasmar una idea de juego y que piensa que Ávila puede llegar a ser más desequilibrante que Romagnoli (respecto al cambio del partido de ayer, inentendible a mi modo de ver), todo se complica aún más.

Escuché por ahí que ya arreglaron con Coudet cuando se vaya Aguirre, que me gusta, pero eso ya es rama de otro palo.

Para culminar mi escrito, quiero pedirte un favor Aguirre: ándate. Ayer colmaste mi paciencia, no sos más que un invento de la prensa uruguaya, no tuviste los huevos para jugártela cuando te la tuviste que jugar (Ejemplo: vs. Chapecoense) y ni siquiera sos capaz de plasmar una táctica.

Así que te pido de rodillas Diego, ándate, y de paso, llevatelo a Corujo, por favor.

Y a los dirigentes, si quieren tanto ganar la Copa como expresan cada vez que son entrevistados, traigan refuerzos y no desarmen el plantel por gusto (¿o no era que San Lorenzo estaba saneado económicamente?), y si lo hacen, asegúrense de traer refuerzos que cubran a los jugadores que partieron. No la careteen porque nos damos cuenta, no somos boludos, y nosotros si nos desvivimos por ganar una vez más esa maldita Copa.

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