Foto: Prensa de Nueva Chicago

Por Gastón Quagliarello (@quagliag)

Nueva Chicago no perdonó de local al vencer por 2 a 0 al último equipo de la tabla de posiciones: Atlético de Paraná. Para el local y todos sus hinchas, el resultado claro que importaba. En un torneo muy apretado, en donde más de 10 equipos se distancian por menos de tres puntos, ganar vale doble. Y Chicago ganó.

Muchos hinchas discuten si lo que importa es ganar o jugar bien. Queda claro que en esta victoria, para el “torito” el resultado fue lo más trascendente.

Los primeros 25 minutos del primer tiempo fueron los que tienen que ilusionar a los hinchas de Mataderos. Chicago tuvo la pelota, ocupó bien los espacios, generó juego colectivo y buscó la apertura del marcador. ¿Resultado? Llegó el primer tanto tras una jugada colectiva, el mejor jugador del partido, Melo, desbordó y tiró el centro para que casi en la línea de gol el delantero Nequecaur solo tenga que empujarla a la red.

Chicago cumplía su primer objetivo. Comenzar a ganar de local, que tanto le estaba costando.

Ahora bien, luego del gol, Nueva Chicago dejó de jugar el partido. Su rival demostró porque está último en la tabla. Jugó pésimo. El efecto contagio se dio para ambos equipos. El partido se transformó en un pasa tiempo. Los minutos pasaban y el espectáculo para nada era agradable. El visitante no tuvo ni una sola llegada de gol y al local parecía que su triunfo lo relajaba.

Un grosero error del árbitro le impidió a Chicago irse al descanso 2 a 0, anulándole un gol legítimo. Sin embargo gran parte del mundo futbolero sigue diciendo “son humanos, se pueden equivocar”. ¿Es necesario tener que justificar que la tecnología resuelve las injusticias?

El segundo tiempo se llenó de amarillas, pero otra vez el árbitro Pablo Echavarría ignoró una clara falta que dejaba al visitante con 10 jugadores. Siga, siga, siga. Impresentable. No cambió el resultado pero generó un humor poco tolerable para lo que se pone en juego en estos equipos.

No hubo buen fútbol en la segunda mitad. Solo situaciones aisladas o algún cabezazo de la visita. El responsable de jugar era Chicago. Y para nada jugó buen fútbol. Su conductor Gomito Gómez quedó exhausto de la magia y locura que generó en el partido contra Villa Dálmine. No estuvo en Mataderos y cuando el 10 no está, Chicago no sabe qué hacer adentro de la cancha. Las ganas, desbordes y movilidad la aportó Melo. La figura de la cancha. El resto queda a la espera de que su conductor abra el juego. Muy peligroso para un equipo que quiere dar pelea hasta el final.

La tranquilidad para Chicago llegó con un penal convertido a los 85 minutos por Vera. Decimos tranquilidad porque la ventaja que tenía y cómo jugaba no le garantizaba el triunfo. No porque Atlético de Paraná lo lastimara sino porque son tardes de otoño en donde pueden pasar cualquier cosa.

Y pasó lo que todo Mataderos esperaba. Chicago ganó. Muchos fantasmas circularon de que con un cabezazo o una contra, Atlético lo empatara, pero quedó solo en temores. Chicago esta vez sí lo ganó, lo cerró y lo festejó.

Y claro que los triunfos son para festejar. Y claro que no cualquiera está en el pelotón de los de arriba. Y claro que no se suman 43 puntos si no jugas bien al fútbol. Y claro que los hinchas siempre nos dicen “lo importante es ganar”. Y claro que la etapa del huevo Rondina es superlativa a lo que era Chicago. Y claro que algunos jugadores están generando espacios, siendo goleadores, inventando lo imposible con 42 años. Y claro que todo Mataderos, toda la República de Mataderos sueña cada vez que su equipo se queda con los tres puntos. Pero cuidado. Los pies siempre sobre la tierra para pensar en el juego. Los pies sobre la tierra para funcionar como equipo, para crear nuevas sociedades cuando el 10 no aparece. Los pies siempre sobre la tierra porque se aprende mucho más de las derrotas que de las victorias si no miramos cómo se juega.

Ganó Chicago. Sumó 43 puntos. Se le vienen partidos claves. Esto recién comienza. Quedan muchas finales para subirse al podio.

 

FICHA DEL PARTIDO

FECHA 28 – Torneo 2016-2017

Goles: 20′ Luciano Nequecaur (NUE), 85′ Matías Vera -p- (NUE)

Cambios: 45′ Brian Duarte x Pablo Lencioni (ATL), 64′ Maximiliano Brito x Luciano Nequecaur (NUE), 67′ Enzo Noir x Felipe Cadenazzi (ATL), 75′ Lucas Baldunciel x Christian Gómez (NUE), 79′ Walter Mazzolatti x Jonathan Belforte (ATL), 80′ Alejandro Aranda x Alejandro Melo (NUE)

Amonestados: Felipe Cadenazzi (ATL), Gonzalo Vivas (NUE), Brian Duarte (ATL), Alejandro Melo (NUE), Gonzalo Cozzoni (ATL), Axel Juárez (NUE), Yair Bonnin (ATL), Federico Fattori (NUE), Leonardo Morales (ATL)

Árbitro: Pablo Echavarría

Estadio: NUEVA CHICAGO

Observaciones: 5ta amarilla Alejandro Melo (CHI)

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