Por @natalynovillo

Hace dos semanas, el ambiente en la cancha era distinto. Nuestra cabeza estaba puesta en la revancha copera; quizá varios se indignaban con algunos jugadores (generalmente suplentes) por no aprovechar la oportunidad de romperla, pero no más. Tan así que pensamos que el perro que había entrado a la cancha sería la nueva cábala. Hoy todo cambió. O tal vez aquel partido fue la excepción, porque San Lorenzo lleva meses jugando mal, y hoy no estaba Aguirre para ser puteado.

No hay un equipo en campo que contagie, por el contrario, conduce al enojo. Miro a quienes tengo a mi alrededor, los veo suspirar, y pienso cómo es el fútbol. Qué lindo puede ser, pero qué dolores de cabeza puede dar también.

Pudimos merecer un poco más que Colón, pero bastaron unas atajadas de Domínguez para dejarnos con este gusto a poco. Un gusto raro, feo, pero que no sorprende. No queremos bajarnos tan rápido del torneo, no queremos viejas épocas. Que la cancha reviente, que los jugadores no elijan si quieren o no a un técnico. Son empleados del club. Ni más, ni menos. Queremos verlos dejar todo. Que les duela perder puntos de local. Que el rival nos tenga miedo. Bueno, falta para esto último, pero la idea tiene que estar. Sea Biaggio o Heinze (¿por qué en la semana estaba muy cerca de asumir y hoy, después del partido, está muy difícil? Que expliquen, porque pareciera que juegan con nosotros…).

Creo, desde mi lugar, que si se lo aplaudió a Biaggio es por lo que representa, y no se lo puede criticar tanto porque no hizo limpieza; no es el técnico oficial, no puede borrar tan fácilmente. Pero, conociendo tanto a los pibes, sí sorprende que no se la haya jugado por alguno.

Y si viene Heinze, nuestra banca la tiene. No queremos amiguismos ni que le caiga bien al periodismo. Queremos ver a San Lorenzo yendo a buscar el partido.

No basta con alguna pincelada de Belluschi (a quien admiro pero lejos está de ser el del año pasado). Que se asocie con Botta, que Merlini sea el pendejo rebelde que nos sacó sonrisas. Hoy me cuesta encontrar a uno que haya salido de la media, tal vez solo me sale rescatar a Gonzalo porque hoy se lo vio seguro, y es el regreso que queremos.

Ahora faltan dos semanas para volver a jugar, creemos que ya con técnico oficial, ¿no? No se olviden que lo más importante es la gente, y es difícil de engañar. Las cosas como son.

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