En la noche de Avellaneda, los tres puntos se los quedó el local. El rojo se impuso por 1-0 con gol de Martín Benítez, frente a Boca Juniors, actual líder de la Superliga.

El árbitro Ariel Penel quedó en el ojo de la tormenta tras lo que sería la gran polémica del fin de semana: una jugada en la que todo Boca reclamó penal de Gonzalo Verón, pero que el referí no sancionó. Dicha acción queda sujeta a interpretaciones.

El partido fue muy friccionado. Se metió mas de lo que se jugó. Por éste juego de roce físico, se tuvieron que hacer tres cambios durante los primeros 45′. A los 11′, Fabricio Bustos salió con un leve esguince de tobillo, tras un choque con Pavón. El lateral derecho de Independiente fue reemplazado por Juan Sánchez Miño, quien después sería fundamental en la jugada del gol. También se iría el colombiano Wilmar Barrios, a los 26′, e ingresaría en su lugar Emanuel Reynoso. Antes de finalizar la primera etapa, Jonás Gutierrez saldría con una molestía luego de chocar con Emmanuel Más, ingresando el ecuatoriano Fernando Gaibor. Esto sería un reflejo de lo poco que dejó el primer tiempo. Mucha fricción y pocas ocasiones de gol por lado. Se podría remarcar una jugada por equipo. De un tiro de esquina muy bien ejecutado por Pavón, un cabezazo de Walter Bou que Campaña taparía, por el lado del conjunto Xeneize. Para el rojo, un tiro al arco de Nicolas Domingo tras un despeje con los puños por parte de Agustín Rossi, que pasaría cerca. También Sánchez Miño se perdería un gol debajo del arco, tirándola por encima del travesaño.

En cuanto al juego, Independiente fue quien protagonizó el primer tiempo mediante la tenencia del balón. Se vio un Boca metido en su campo, que no le dejó ningún espacio al equipo de Holan, al cual le costó encontrar huecos para lastimar al rival.

En el segundo tiempo, continuó el alto nivel de roce físico, y Boca salió con otra predisposición, a buscar algo más que un empate. Allí aparecerían los espacios para Independiente, y se generaría un ida y vuelta más entretenido que lo visto en la primera mitad.

A los 4′ del complemento, llegaría la primera polémica. Un tiro de esquina pasado a cargo de Gastón Silva, que encontraría a Benítez, quien la bajaría de cabeza. Luego, la pelota pegaría en el brazo derecho del debutante Agustín Almendra. La gente del rojo pidió penal, pero no pareció, ya que el brazo estaba pegado al cuerpo del jugador Xeneize. Poco después, a los 8′, aparecería otra jugada desde un córner, en la cual se reclamaría una mano de Pablo Pérez, quien se desesperaba por rechazar la pelota. Pero a los 11′, llegaría el gol y todo esto quedaría en el olvido. Pavón, de flojo partido, encaró hacía el medio, pero un gran quite de Nico Figal iniciaría el contraataque. Figal abrió la pelota para Juan Sánchez Miño, quien tuvo mucho espacio para avanzar y así lo aprovechó. Levantó la cabeza, vio muy solo por el otro lado al misionero Martín Benítez, y puso una asistencia exacta para que el 7 del rojo defina a colocar, con toda la tranquilidad del mundo, entre las piernas de Rossi, y así desatar la locura en el Libertadores de América. El rojo se ponía en ventaja con más actitud que buen nivel. Boca no encontraba rumbo, y su mejor carta ofensiva, Cristian Pavón, no estaba en una buena noche.

Luego del gol, el rojo se fue metiendo atrás y Boca comenzaba a atacarlo con mucho empuje y poca precisión. A los 24′, un centro de Leo Jara se desviaba en un hombre del rojo, le quedaba a Bou que de chilena la metía, para que el ingresado Wanchope Ábila impacte su tiro en el palo izquierdo de Martín Campaña. Lo más claro que tuvo Boca Juniors en todo el partido fue ésto. Después, a los 34′ Pavón metió un centro cargado de efecto que se cerró y complicó a Campaña, quien con un manotazo se sacaba el problema de encima y la enviaba al tiro de esquina. A los 45′, llegaría la jugada más criticada de todas. Desborde de Pavón por el costado derecho, pelota al medio, tapaba Campaña y le quedaba a Nahitan Nández, quien estaba marcado por Verón. El delantero del rojo estiraría de forma exagerada su brazo, y la pelota parecía impactar en ese mismo brazo. El volante uruguayo de Boca buscaría un cabezazo. Aunque las repeticiones dejan dudas, el árbitro Penel decidió no cobrar nada, y allí fue donde se generó mayor revuelo. Los jugadores de Boca se le fueron al humo a Penel, quien expulsó a un Pablo Pérez -que ya estaba amonestado-.

Boca reaccionaría tarde y no le alcanzaría para llevarse, al menos, un empate. El conjunto de Guillermo Barros Schelotto volvió a mostrar un flojo nivel, y con la salida de Barrios golpeado, y la expulsión de Pablo Pérez, queda diezmado. Anoche no habían estado ni Paolo Goltz, ni Edwin Cardona, ni Carlos Tévez, todos ellos con problemas físicos. Ahora se le suma el golpeado Barrios y el suspendido Pérez. Veremos como se las ingenia Schelotto.

Independiente volvió a golpear en el momento justo, como ante Talleres, y se quedó con tres puntos fundamentales por el objetivo de clasificarse a la próxima edición de la Copa Libertadores. Para destacar el sacrificio de todos sus jugadores, que fue fundamental para la obtención del triunfo.

Lo que se les viene:

  • El rojo tendrá noche de copa el miércoles, cuando reciba a Corinthians (Brasil) por la tercera fecha de la fase de grupos. Por la Superliga, alcanza los 42 puntos y queda, de manera parcial, en el tercer puesto. Se asegura quedar dentro de la zona de Libertadores 2019. En el ámbito local, volverá a jugar de local ante el sorprendente Defensa y Justicia el lunes 23 de Abril a las 21:15 horas.
  • Boca Juniors perdió su segundo partido de manera consecutiva y sigue como puntero, pero ahora quedó a 4 unidades de Godoy Cruz, su máximo perseguidor. Por la fecha 24 se enfrenta a Newell’s Old Boys en La Bombonera, el domingo en el horario de las 20:00.

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