Que la cabeza de Liverpool está en el partido del miércoles ante Roma, no quedan dudas. El conjunto de Klopp sueña más que nada con estar en la final de Kiev, y esto se viene observando en los últimos partidos de Premier. Los “Reds” dejaron cuatro puntos importantes en el camino, producto de dos empates logrados ante equipos inferiores: la fecha pasada fueron ante el descendido West Bromwich y ahora pasó lo mismo ante Stoke, que muy posiblemente siga el mismo camino.

Liverpool paró un mix, con mitad de titulares y el resto de alternativas, tratando de dosificar esfuerzos pensando en la revancha de Champions ante el conjunto de la capital italiana (fue 5-2 la ida). Pese a esto, los de Klopp tenían la chance de ganar y afianzarse en zona de Champions, y no lo lograron. No jugaron bien, y no generaron muchas chances de gol ante un equipo que se metió atrás, pese a que el empate lo deja casi condenado. La más clara fue de Salah, que fue bien marcado por los visitantes, y la polémica estuvo en un penal no sancionado para el local, tras infracción a Ings, que hoy jugó en el lugar de Mane.

De esta manera, Liverpool se mantiene tercero, por ahora logrando el objetivo de meterse en la próxima Champions League, aunque deberá sumar algún punto más (sobre todo la fecha que viene en un duelo directo ante Chelsea), para asegurar su boleto, aunque claro, el clima en Anfield en estos días será marcado por lo que pase en el Olímpíco de Roma.

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